martes, 4 de agosto de 2026

El eco de tu luz

No hay ausencia del todo si te siento,
en el silencio blanco de la casa,
en la tarde que cae y que se pasa,
y en el susurro manso de este viento.
 

No te fuiste sabiendo que te amaba,
te quedaste a vivir en los detalles:
en la quietud de las antiguas calles
y en la sonrisa que tu amor sembraba.
 

Duermes en paz, la calma te sostiene,
mientras tu luz mi caminar guía,
porque el amor que tu recuerdo tiene
jamás se apaga y nunca se olvida.

lunes, 3 de agosto de 2026

Luz imperecedera

Aceptar tu partida no es olvidar,
es encender una antorcha sagrada
que nadie en el mundo podrá apagar,
que alumbra mi senda cansada.
Te fuiste en silencio, sin avisar,
pero dejaste tu esencia sembrada.
Hoy te prometo volver a mirar
la vida con el alma restaurada.
Porque sé que duermes en el interior de 
este pecho que nunca te olvida.
Fuiste, eres y serás el amor
que le da sentido a mi vida.

domingo, 2 de agosto de 2026

Huellas en el alma

No hay despedida para el que se queda
tatuado en los pliegues de la mente.
Aunque la vida gire en su rueda,
tu aroma y tu voz siguen presente.
Te busco en los días de lluvia y sol,
en los abrazos que guardo en el pecho.
 

Fuiste refugio, faro y crisol,
y tu recuerdo hoy es mi derecho.
 

Descansa en la calma de mi memoria,
donde la muerte no tiene poder.
Allí se escribe aún nuestra historia,
allí te vuelvo, siempre, a ver.

sábado, 1 de agosto de 2026

El latido invisible

Ya no ocupas el espacio de la casa,
ni se escucha tu risa en la mañana,
pero el tiempo que corre y que pasa no 
borra tu luz de mi ventana.
 

No estás ausente, cambiaste de lugar,
ahora habitas un rincón más tibio.
En el silencio te vuelvo a escuchar,
en tus recuerdos encuentro el alivio.
 

Duermes en paz en este corazón que 
late por los dos a cada instante,
eres nostalgia, caricia y razón,
un lazo eterno, tierno y constante.