Son mis hijos dos luceros,
para alumbrar mi camino.
Me lo regaló el destino.
Por eso tanto los quiero; son dos pedazos
de cielo al alcance de mis manos
Son dos capullos; temprano, por los que yo me desvelo.
Son ellos, de amor y juegos
Para alivio de mis tormentos, son la fuente
de mi sed en la que yo me consuelo, por eso
del mundo espero con el alma
Estremecida al verlos subir a lo más alto, a la cima del mundo.
Pues yo no pude ni puedo ya; el cielo ha tenido mis ruegos.
Son hijos del corazón de nuestro amor
Por los que yo vivo y muero.
miércoles, 12 de enero de 2005
Son mis Hijos
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