Te has hecho grande y casi no me di cuenta.
Te brillan los ojos cuando está encendido.
Me expresas lo que piensas.
Ya no eres aquel niño inquieto.
Ya tienes luz propia.
Tus pasos son firmes.
Ya no le temes a las sombras.
Tienes manos de hombre y hasta la fuerza te sobra.
Eres capaz de levantarme,
corregidme, de frenarme… pero sé también
que con toda esa energía
y mucho más… eres capaz de cuidarme.
Y me siento orgulloso de ser tu madre,
mientras levante los brazos, nada ha de faltar.
Te quiero, Diego.
Este poema no es mío.
sábado, 8 de enero de 2005
Te has hecho grande
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario