Hace 21 años que tu padre y yo recibimos la noticia más esperada
Después de dos malogrados intentos, no estaba de Dios,
Pero entonces, tal día como hoy, llegaste tú; fue una gran noticia.
Claro con el miedo de que nos volviera a pasar lo mismo:
Pero pasaron los meses y allí estabas tú creciendo
en mi vientre, sin parar de moverte
Fueron nueve meses maravillosos, y sin saber si eras niñ@,
pues no queríamos saberlo,
y por fin padres por segunda vez de un niño maravilloso
no te puedes ni imaginar lo que significó para nosotros tu llegada.
Lo que sentí al tenerte en mis brazos, tan guapo, tan gordito
tan moreno con tu carita de ángel
y ojos color de esperanza, que fuiste como un juguete
para las enfermeras, nos sentimos muy felices y les dimos
gracias a Dios por tan maravilloso regalo: el tesoro
más preciado, pues se volvió a iluminar nuestras
vidas por segunda vez.
No hubo nada más bello y hermoso que verte crecer
y hacerte una persona de bien,
cada momento de tu vida lo hemos disfrutado
nos has dado grandes motivos de felicidad,
y algún que otro sustito por aquella caída que
tuviste a los cuatro años, eres responsable
y cariñoso, además de ser clavadito a tu padre, eso
no se puede negar, solo hay que miraros.
¡Bueno, cómo me gustaba cuando llegabas del colegio!
O de jugar siempre con una flor en la mano
para mí, aunque estuviese chuchurrida, jajaja,
Me enseñaste que amar es respetar, y que todo lo
que se enseña con amor queda para siempre.
Que la felicidad está en un beso, en un abrazo y en un
“te quiero mama”
Queremos que sepas que verte feliz es nuestra felicidad
No te puedo decir con exactitud lo que Dios tiene destinado
para ti lo único que puedo decirte es que deseamos
ser siempre unos buenos padres para ti.
Aunque en el calendario dice que hoy tengo que decirte
lo mucho que te quiero, espero que sepas
que te quiero todos los días del año y todos los días de mi vida.
domingo, 9 de enero de 2005
¡¡Felicidades Hijo!!
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