Bajo el palio de un cielo encendido,
donde el tiempo decide callar,
he buscado un lugar escondido:
un rincón florido para soñar.
Allí el jazmín derrama su aliento,
y la rosa se deja besar,
es un pacto de paz con el viento,
en ese rincón, la vida es cantar.
No hacen falta muros ni rejas,
solo pétalos, luz y azar,
donde mueren las viejas quejas
y el alma encuentra su dulce hogar.
Si el mundo afuera ruge herido,
yo sé bien a dónde retornar:
a mi pequeño espacio escogido,
un rincón florido para soñar.
domingo, 25 de febrero de 2024
El Refugio de los Sueños
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