viernes, 28 de enero de 2005

Mensaje de una Madre

Algún día, cuando mis hijos sean suficientemente, 
grandes para entender la lógica que motiva a las madres, les diré:

Te amé lo suficiente, como para preguntarte a dónde ibas, 
con quién, y a qué hora regresarías a la casa.
Te amé lo suficiente, como para insistir en que ahorraras 
dinero para comprarte una moto aunque nosotros 
tus padres pudiéramos comprarte una.

Te amé lo suficiente, como para callarme y dejarte descubrir 
que tu nuevo y mejor amigo era un patán.

Te amé lo suficiente, como para fastidiarte y estar encima de ti, 
durante dos horas, mientras arreglabas tu cuarto, un trabajo que me 
hubiese tomado a mí solo 15 minutos.
Te amé lo suficiente, como para dejarte ver mi ira, desilusión 
y lágrimas en mis ojos.
Los hijos también deben entender que no somos perfectas.

Te amé lo suficiente, como para dejar que asumieras la responsabilidad 
de tus acciones, aunque los castigos eran tan duros que rompían mi corazón.
Pero sobre todo,

Te amé lo suficiente, como para decirte que no cuando sabía 
que me ibas a odiar por ello.
Esas fueron las batallas más difíciles para mí.
Pero estoy contenta por haberlas ganado porque, al final, 
también las ganaste tú.
Y algún día, cuando tus hijos sean suficientemente 
grandes para entender la lógica que motiva a los padres, tú les dirás:
Te amé lo suficiente, como para hacer todo lo que hice por ti.
16/5/99

https://es.catholic.net/op/articulos/3206/cat/256/mensaje-de-una-madre.html#modal

No hay comentarios:

Publicar un comentario